Instantes acontecidos

Instantes acontecidos

Dentro del ciclo Diálogos que la Galería BAT Alberto Cornejo,  viene desarrollando en los últimos años, en lo que ya es su décima edición, el proyecto de Diego Benéitez  «El presente del pasado» dialogará en tiempo y espacio con mi propuesta «Instantes acontecidos». La exposición se podrá visitar desde mañana, viernes 13 de marzo al sábado 9 de mayo de 2020.

En esta ocasión, la Galería BAT Alberto Cornejo presenta las obras de los artistas Marta S. Luengo y Diego Benéitez. La muestra Diálogos X, pondrá en juego la suspensión del tiempo, confluyendo por un lado las esculturas de la artista, y por otro los paisajes del pintor zamorano.
Ambos proyectos nos trasladan a una realidad artística muy acotada, a un estado emocional muy concreto donde reflexionar acerca del espacio y nuestro lugar en él. Por un lado, “Instantes acontecidos” con Marta S. Luengo, pretende mostrar ese impasse en el que a veces nos encontramos en los momentos de espera y cavilación. Por otro, en “El presente del pasado”, de la mano de Diego Benéitez crea a través de la línea de horizonte un equilibrio que invita a la contemplación por parte del espectador.

 

Dejo a continuación, el texto que Carlos Delgado Mayordomo ha escrito con motivo de la exposición:

MARTA SÁNCHEZ LUENGO

La obra artística de Marta Sánchez Luengo se inicia a mediados de los años noventa, y su evolución corre en paralelo con la redefinición de los espacios sociales que ha tenido lugar en las últimas décadas. En este sentido, su obra se ha mostrado especialmente sensible a su propio contexto, determinado por una nueva concepción del tiempo y del espacio en los ámbitos de convivencia. Por un lado, nuestra época se caracterizaría, a decir de Gilles Lipovetsky, por un «temporalidad hipermoderna»[1] caracterizada por la inmediatez y la instantaneidad, que suprime la transición y los intervalos. Por otro, Marc Augé diferenciará con lucidez los «lugares» de los «no-lugares»[2], es decir, señalará una importante distinción entre escenarios positivos, con un fuerte valor específico e identitario, y los escenarios negativos, anónimos, genéricos e intercambiables.

Ambos conceptos son importantes a la hora de aproximarnos al trabajo de Sánchez Luengo, cuya reflexión interpela de manera crítica esa concepción del tiempo anclada en el aquí y en el ahora, en la productividad y en la monocronía. Sus figuras, por el contrario, se sitúan en un constante intervalo, en una espera íntima a través de la cual intentan escapar del rigor de la inmediatez. Algunos de los espacios que la artista construye para ubicar a sus personajes son estaciones de tren o paradas de metro: precisamente, esos no-lugares que Augé identificó con los espacios de tránsito, y donde los encuentros son casuales, infinitos y furtivos. Es precisamente allí donde la artista localiza la posibilidad de articular un no-tiempo, o unos tiempos muertos que escapan a la productividad.

Junto a esta dimensión conceptual, la producción de Sánchez Luengo se sustenta en un sólido trabajo técnico: sus esculturas integran con rigor el estudio del cuerpo humano y de sus posturas, lo que se resuelve en un sabio ejercicio de modelado y de aplicación de la pátina cromática. Estas figuras suelen posicionarse dentro de espacios determinados por lo geométrico y que enmarcan simbólicamente su posición ante el mundo: en ocasiones, las estructuras se convierten en celdas que limitan el margen de movimiento; en otras, se transforman en pedestales desde los cuales ampliar la mirada y las perspectivas de la realidad. Esta integración de figura y marco es esencial en unas obras que poseen un marcado carácter escenográfico, y donde la luz y los juegos de sombras determinan una parte importante de los muchos matices, exquisitamente elaborados, que la artista integra en cada una de sus composiciones.

CARLOS DELGADO MAYORDOMO

[1] Gilles LIPOVETSKY. Los tiempos hipermodernos. Barcelona, Anagrama, 2006.

[2] Marc AUGÉ. Los no lugares: espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Barcelona, Gedisa, 1993.

 

 

                                                                                                                                                     Galería BAT Alberto Cornejo